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Publicación original de Peter Krol, traducida por Sarah Oiler
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Doug Wilson escribió, “Palabras son los ladrillos con los que tú construyes. Compra los ladrillos antes de empezar a construir el muro” (Wordsmithy, Moscow, ID: Canon, 2011, p. 104, [traducción mía]). Él aconsejaba a los aspirantes a escritores que estudiaran la etimología y los idiomas antiguos. Tomaré prestada su idea para animar a los que estudian la Biblia a que comiencen al comienzo.
Los libros de la Biblia se compusieron de relatos. Estos relatos estuvieron formados por episodios. Los episodios surgieron de colecciones de párrafos. Los párrafos destripados producen frases. Las frases se diseccionan en palabras. Las palabras son nuestros ladrillos. Observémoslos para empezar.
Usaré Lucas 2:1-21, NVI como muestra de texto. Es un texto común para muchos cristianos, así que trabajaremos duro para observar bien.
Primero, fíjate en el tema de las palabras clave en los primeros versículos:
- censo
- Augusto
- César
- todo el Imperio romano
- Cirenio
- gobernaba
- Siria
- ciudad de David – 2 veces
- descendiente del rey David
- hijo primogénito
- Señor – 4 veces
- gloria
- Salvador
- Cristo
- una multitud de ángeles del cielo
¿Qué se destaca? Hay un tema fuerte sobre el poder, la gloria y la autoridad gobernante. También hay un poco de tensión entre la autoridad imperial (se representa en César y sus subordinados) y la autoridad de Dios (se representa en su hijo).
Continuemos viendo otra clase de palabras:
- José
- Nazaret
- Belén
- María, que estaba comprometida para casarse con él
- se encontraba embarazada
- se le cumplió el tiempo
- lo envolvió en pañales — 2 veces
- lo acostó en un pesebre – 3 veces
- no había lugar para ellos en la posada
Este grupo se presta a otro tema: la humildad impredecible.
Mencionaré una última colección de observaciones sobre la elección de las palabras en Lucas 2:11:
- Hoy ha nacido en la Ciudad de David un Salvador
- que es Cristo
- el Señor
El narrador, por el ángel, comunica un montón de información simplemente por su elección de palabras.
- ¿Qué es un “Salvador”? Alguien que salva. Un héroe. Un rescatador. No es el tipo que sale corriendo de un edificio en llamas para salvar su propia vida– es el tipo que corre al edificio en llamas para salvar las vidas de otras personas.
- ¿Qué es un “Cristo”? Necesitamos un poco de ayuda contextual para esta pregunta, pero “Cristo” es la traducción griega de la palabra hebrea “Mesías,” que significa “El Ungido.” ¿Qué es un “ungido”? ¡Ya no tenemos estos! Piensa en alguien investido y juramentado. El narrador quiere que sepamos que Jesús tiene un trabajo, y ha sido autorizado por Dios para ejecutar ese trabajo.
- ¿Qué es “el Señor”? Es lo que los judíos de antaño llamarían Dios a sí mismo. Hojea tu Antiguo Testamento y ve cuántas veces la palabra SEÑOR aparece en mayúsculas. Eso representa ocasiones en las que el nombre personal de Dios (algo como Yahweh, pero no podemos saber con seguridad cómo se pronunciaba) se usó en el texto hebreo. Sin embargo, la traducción que la tradición nos ha legado simplemente es “SEÑOR.” El narrador quiere que, a través de la proclamación del ángel, sepamos que Jesús en realidad es Dios.
Estoy empezando a interpretar, así que esperaré hasta que hablemos de ese paso del proceso OIA. Por el momento, la conclusión es esta: la primera parte de cómo estudiar la Biblia es observar (no simplemente ver, eso sí, pero verdaderamente observar) las palabras en la página.


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