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Publicación original de Peter Krol, traducida por Sarah Oiler
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Hace unos días, resumí el método de estudios bíblicos que seguimos: el método OIA. En resumidas cuentas, OIA significa Observación, Interpretación, y Aplicación.
Ya he hecho una declaración audaz: que todos tienen un método para estudiar la Biblia. Hoy, quiero hacer otra declaración audaz: que OIA es el mejor método que alguien puede usar para estudiar la Biblia. Déjame apoyar esta declaración con tres razones.
1. Lo funciona para cualquier persona en cualquier lugar de cualquier edad
El método OIA se puede enseñar a gente que tiene su doctorado y otros “profesionales” y ser muy complejo y profundo. Se puede enseñar a unos niños de 3 años que acaban de aprender a hablar. Cualquier persona puede usar y beneficiarse de este método muchísimo. Se puede entender las ideas claves de lo que Dios ha comunicado y transformarse más en Cristo como resultado.
2. Dios diseñó que toda la comunicación funciona de esta forma
El método OIA no es algo nuevo ni innovador. Simplemente es un intento de resumir los pasos a través de los cuales cualquier ser humano se comunica con otro ser humano (observar lo que se comunicó, interpretar el significado, y responder de manera apropiada). Dios diseñó que toda la comunicación funciona así, entonces por supuesto la Biblia funciona de la misma manera.
Déjame ilustrar. Si yo te encontrara en la calle, es posible que me observaras acercarme, sonreír, y ofrecerte mi mano. Tú interpretarías que no te quiero hacer daño y simplemente quiero saludarte. Tú aplicarías el gesto por ofrecerme la mano, tomarla en la mía, y decir “hola” o alguna expresión similar. Se ha ocurrido la comunicación.
Digamos que te hago una pregunta. Puede que observes que mi inflexión sube al final de la oración (el signo de interrogación), hay un silencio resultante, y levanto las cejas. Tú interpretarías que estas señales indican que quiero que contestes la pregunta. Tú aplicarías la interacción por contestar la pregunta, fruncir el ceño mientras piensas, levantar la mano para solicitar una repetición de la pregunta, o huir en terror.
Simplemente no podemos escapar del método OIA. Lo usamos todo el tiempo. Deberíamos utilizarlo cuando estudiamos la Palabra Conocible de Dios.
3. Es la manera de que Jesús interpretó la Biblia
Jesús es el Señor (Filipenses 2:11) y el autor de la Escritura (1 Pedro 1:11). Deberíamos aprender de él cómo leer la Escritura.
Mira Mateo 21:42-44 como ejemplo. Date cuenta de que Jesús observa el texto del Antiguo Testamento en versículo 42, lo interpreta en versículo 44, y lo aplica en versículo 43 (insinuando que sus oyentes deberían creer la verdad y hacer algunos cambios en sus vidas).
Jesús se refiere a la Escritura con mucha frecuencia. Esto nos da una ventana a su entendimiento de la Escritura, pero rara vez él es tan claro como en Mateo 21:42-44. Usualmente, Jesús supone o insinúa la Interpretación y dice la Observación y la Aplicación explícitamente (por ejemplo, ve Mateo 13:10-17 o Marcos 12:35-37). Un lugar en lo que él Observa e Interpreta pero no Aplica explícitamente es Lucas 4:17-21.
Al sugerir que el método OIA es lo mejor para usar, no digo que haya una manera fácil de tratar cada texto igual por embutirlo en el mismo molde. Simplemente estoy diciendo que tenemos una manera valiosa y clara a través de la cual podemos entender lo que Dios está comunicándose en su Palabra. Nuestro estudio de la Biblia no es arbitrario.





