This is a Spanish translation of a post from our archive. For the original post in English, please click the “Publicación original” link at the top of the post. For further explanation of why we’re posting articles in Spanish for a season, see this announcement.
————
Publicación original de Peter Krol, traducida por Sarah Oiler
————
El escritor escocés Thomas Carlyle dijo, “Hay buenos tiempos y malos tiempos, pero nuestro estado de ánimo cambia con más frecuencia que nuestra fortuna.” Esta idea es tan verdadera para los autores bíblicos como para nosotros.
Cuando te sientas para estudiar un pasaje bíblico, llegarás lejos si observas palabras, gramática, estructura y género. Un elemento más es importante, aunque más subjetivo: el estado de ánimo.
¿Qué es el estado de ánimo? Déjame demostrar escribiendo la misma frase de varias formas.
- No estoy molesto contigo.
- No estoy molesto contigo.
- No estoy molesto contigo.
- ¡¡¡NO ESTOY MOLESTO CONTIGO!!!
¿Puedes sentir la intención un poco diferente detrás de cada una de estas frases? ¿Puedes imaginar un contexto en el que quizás podrías expresarte así? Por ejemplo, #1 podría ser una declaración sencilla, pero posiblemente usas el #4 después de muchos días de molestia (y quizás añades “pero estaré molesto si sigues preguntándome!”).
Aunque la literatura antigua no tenía palabras escritas en negrita, en cursiva o la puntuación, sin duda había otras formas de comunicar el estado de ánimo.
Mira Lucas 2:13, NVI: “De repente apareció una multitud de ángeles del cielo, que alababan a Dios y decían…” ¿Qué tipo de estado de ánimo se comunica?
¿Cómo se comunicaría de manera diferente si Lucas hubiera dicho, “Había otros ángeles que afirmaron el mensaje.”?
O, “En un gran coro, multitudes de ángeles alzaron sus voces con muchísimo gozo para celebrar este nuevo acontecimiento en la historia del mundo.”
O, “Las fuerzas espirituales de oscuridad podían correr desenfrenadas alrededor del mundo ese día, porque todos los tipos buenos se juntaron para declarar cuán importante sería este bebé.”
O, “Los pastores escucharon con alegría la canción de estos siervos humildes de Dios.”
El autor de un pasaje bíblico puede comunicar no solamente los detalles, sino también cómo los participantes los experimentaron. Haciendo eso, él desea que el público experimente esta historia de manera similar.
En cuanto al estado de ánimo respecta, Lucas 2:13-14 debe recordarte un canto militar más que una canción de cuna.
Asegúrate de que prestes atención al estado de ánimo.




