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Publicación original de Peter Krol, traducida por Sarah Oiler
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Cuando enseño a otras personas cómo estudiar la Biblia (estas cosas de OIA), con mucha frecuencia alguien me pregunta: ¿Puedo usar un comentario o una Biblia de estudio?
Es una buena pregunta porque estamos rodeados de excelentes recursos. Pero cada bendición puede volverse una maldición cuando confiamos en la bendición y no en Dios. Por eso, aquí hay algunos errores comunes en el uso de comentarios.
Error #1: Ignorar lo que otros han dicho
Necesitamos aprender en comunidad con otras personas y las Biblias de estudio y comentarios (al menos los buenos) representan lo mejor del pensamiento cristiano durante miles de años. Necesitamos aprender de la sabiduría de otra gente.
Error #2: Dejar que los comentarios hagan tu estudio de la Biblia
Es tentador leer una sección de la Escritura e ir inmediatamente a las notas de estudio o a un comentario. Al ver lo que dicen los expertos, pensamos que hemos entendido el pasaje.
Esta práctica no es muy diferente de lo que solían hacer los rabinos judíos. Debatían la interpretación citando varias escuelas de pensamiento y haciendo referencia a los comentarios relevantes para apoyar su posición. Cuando Jesús vino, asombró a su generación porque rehusó enseñar de esta manera (Mateo 7:28-29). Volvía a la Escritura y observaba, interpretaba, y la aplicaba a la gente (Mateo 21:16, 42; Marcos 2:25).
Jesús legó su autoridad a sus seguidores, así que ellos podían interpretar su Palabra para las generaciones subsiguientes (Mateo 28:18, 20; Juan 14:12, 25-26; 2 Corintios 5:20). Con la ayuda del Espíritu de Jesús, tú también puedes leer y entender la Palabra conocible de Dios.
Error #3: Acudir a los comentarios demasiado rápidamente
Cuando el significado de un pasaje no es obvio de manera intuitiva, es tentador buscar un comentario de inmediato. Pero recomiendo que observes la Escritura cuidadosamente y trabajes para interpretarla solo. Pasa tiempo pensando en el texto. Aprende cómo hacer preguntas y después contéstalas. Trata de determinar el propósito principal del autor.
Después lee algunas notas de estudio o comentarios para revisar lo que has hecho. Ve si otra gente saca conclusiones similares del texto. Si es similar, fantástico. Si no, quizás quieras reconsiderar tus propias conclusiones. De cualquier manera, recibirás la ayuda que necesitas sin saltar el proceso de aprender cómo manejar las Escrituras a ti mismo (2 Timoteo 2:15).
Error #4: Creer todo lo que lees
Recuerda que el papel no puede decir “no” a la tinta. El internet no excluye a los tontos. Solo porque algo se ha publicado no significa que sea la verdad.
El propósito del método OIA de estudio bíblico es enseñarte cómo pensar y cómo acercarte al Señor. Mientras comparas tu estudio de la Escritura con el estudio de los expertos, sé humilde pero también sé sabio. Siempre pregunta si lo que estás leyendo en el comentario es fiel al texto o no.
Que habite en nosotros la palabra de Cristo con toda su riqueza, instruyámonos y aconsejémonos unos a otros con toda sabiduría (Colosenses 3:16).



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